Tuberías

Encamisado de tuberías: reparar sin abrir zanja

El encamisado, o rehabilitación con manga, consiste en introducir en la tubería dañada un material impregnado en resina que, al curar, forma una pared continua y estanca.

Es la técnica que permite reparar bajantes y colectores sin abrir zanja ni romper acabados.

Imagen ilustrativa de encamisado de tuberías: cómo funciona
Imagen ilustrativa del tema tratado en este artículo.
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Cómo se ejecuta

El proceso exige preparación: sin limpieza previa, la manga no se adhiere correctamente.

  • Limpieza del tramo con agua a presión.
  • Inspección con cámara para medir y comprobar el estado.
  • Introducción de la manga impregnada y su expansión.
  • Curado del material según el sistema empleado.
  • Inspección final para verificar el resultado.
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Cuándo es posible

Cuando el tubo mantiene su forma y sección suficientes. Fisuras, juntas abiertas y corrosión son casos típicos en los que funciona bien.

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Cuándo no

Si el tubo está hundido, aplastado o desplazado, la manga reproducirá el defecto. Ahí toca sustituir el tramo.

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Ventajas frente a la obra

Evita romper solados, fachadas o vía pública, reduce el tiempo sin servicio y permite intervenir en locales y viviendas ocupadas.

Resolvemos tus dudas

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una tubería encamisada?

Los sistemas actuales están concebidos para una vida útil larga, comparable a una sustitución, siempre que el diagnóstico previo sea correcto.

¿Se puede encamisar solo un metro?

Sí, con manguito puntual, que es la solución habitual para una fisura o una junta concreta.

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